LA PAZ, nov 15 (APG).- Con un repertorio de ideas que eran impensables ver pisando la cancha o que nunca tuvieron espacio en los vestuarios, Xabier Azkargorta Uriarte llegó a Bolivia para cambiar la mentalidad de una generación de futbolistas, entrenadores y aficionados al fútbol, con sus palabras cobrando vida cuando la Selección Nacional llegó a la Copa Mundial USA 1994.
La faceta de futbolista de Azkargorta tuvo una duración de siete años, pasando por Real Sociedad, Athletic de Bilbao y Lagun Onak, hasta que una lesión en la rodilla le apartó del terreno y fue ahí que se abrió la puerta para el vasco entrenador, que combinó la medicina con el fútbol y como todo galeno su carrera creció en una misión fuera de su país de origen, al otro lado del Mundo, donde descubrió que Bolivia tenía jugadores con talento que requerían una inyección de confianza.
Para las clasificatorias a USA 1994, la Selección Nacional quedó en el grupo de los campeones mundiales, Brasil y Uruguay, como los favoritos; sin embargo, Bolivia llegó a la punta en la tabla, de la mano de Azkargorta y sus charlas frente a una generación dorada.






Para enfrentar a estos “colosos”, Azkargorta entregó a sus dirigidos el “aquí y ahora” y “no excusas” como los bastones para sostenerse y llegar a la cima del éxito deportivo. Estas ideas no se quedaron dentro del rectángulo verde, comenzaron a ser parte de la cotidianidad de los hombres del fútbol.
“Los grandes equipos están formados por jugadores que saben ubicarse con gran sentido de la orientación en el aquí y ahora de su trabajo diario. No viven de recuerdos ni sueñan con grandezas futuras, saben que los tienen que construir momento a momento, ladrillo a ladrillo, minuto a minuto para a lo mejor desaparecer enseguida como vivencias más o menos intensas”, comentó el “Bigotón”, como le llamaron los jugadores de 1993-1994.
Estas palabras no eran huérfanas de los conceptos tácticos, por eso daban forma al juego colectivo. Como profesor de Táctica y Estrategia en la Escuela Nacional de Entrenadores de Fútbol en España, Azkargorta dio argumentos para que sus pupilos puedan defenderse no sólo en el fútbol, sino en la vida.
“Es importante que el jugador asuma sus propias responsabilidades, que destierre de su forma de expresarse cualquier frase que comience por ´es que…´. El fútbol lo hemos llenado de excusas fáciles”, indicaba el entrenador, nacido en la ciudad de Azpeitia.
El vasco desglosaba una estrategia, daba instrucciones, también alentaba la creatividad del futbolista, buscando un equilibrio y esa flexibilidad permitía un vínculo con el equipo.
En un partido, un futbolista toma decisiones constantemente, en fracción de segundos, en este punto, el trabajo del entrenador está en ayudar al deportista a tomar las mejores opciones y promover las que resultan acertadas, de esta forma Azkargorta se acercaba al equipo.
“Es lamentable, pero hay gente que muere sin haber tomado una decisión en su vida. No se equivocan nunca, pero no ganan nunca. Quien más veces decide es más fácil que gane más veces y nosotros estamos decididos a clasificar”, escribió Azkargorta en su libro titulado: Difícil de entender, imposible de olvidar (2017).
Con estas ideas incrustada en los jugadores, la Selección Nacional llegó a ser invencible de local en las eliminatorias de 1993, pero sus palabras pueden convertirse en una guía no sólo para futbolistas, sino para cualquier persona.
APG/MR
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